Notas
Dra. Delicia E. Cesio
Cuando estamos despiertos, estado de vigilia, nuestro cerebro “funciona” con ondas cerebrales rápidas (alta frecuencia) llamadas Betha. Cuando nos relajamos y dormimos las ondas son lentas (menor frecuencia y mayor amplitud) y se denominan Alfa.
Durante el trabajo de Regresión, la persona se encuentra en estado de relajación, con ondas lentas cerebrales, lo que le posibilita conectarse con su inconciente y así comenzar a “rescatar” situaciones y emociones desde ese archivo que en estado de vigilia no logra abordar por encontrarse “como escondido”
La persona se encuentra en un estado expandido de conciencia. Está en dos roles al mismo tiempo; su conciencia actual, en el rol de observador de lo que le está sucediendo a él mismo en otra situación, que bien puede ser un recuerdo que aparece tan real como si estuviera nuevamente allí; o una situación de su inconciente, de la cual no tenía recuerdo conciente, por ej. cuando estaba en la panza de su mamá, o era bebé, o de una vida anterior.
La persona relata lo que está sucediendo en la otra situación y así trabaja las emociones que quedaron “atrapadas” en su inconciente, y toma conciencia de cómo esas vivencias y emociones le influyen en su vida actual.
![]()
Quiero compartir con ustedes un párrafo del libro “Las Enseñanzas de Don Juan”, de Carlos Castaneda, que hace referencia a la búsqueda de caminos, y cambios de rumbo; situación que en mayor o menor medida enfrentamos a lo largo de nuestras vidas.
…”Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición.
Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta…
Te diré cual es: ¿tiene corazón este camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Si tiene corazón, el camino es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.”…